Cuando se empieza en la labor de la escritura es fácil cometer errores básicos. Con práctica puedes pulir y convertirte en un escritor experimentado. Te mostraré los mejores consejos para evitar errores de escritura de novatos. Los más comunes desde mi punto de vista que todos alguna vez hemos cometido.
1. Rechazar tu propio contexto
Es costumbre que los escritores suelan crear historias en ubicaciones que no conocen, porque son esos lugares los que se adaptan a la trama y es un entorno ideal para esa novela. El problema es que, al escribir sobre ubicaciones que no se conocen, hay muchos errores que puedan pasar desapercibidos para el autor. Hablo de errores relacionados con la cultura, las costumbres, la economía, la gastronomía, el clima, la política, etc.
Incluso si se realiza a nivel nacional. Si el autor es del sur de España y empieza a escribir sobre entornos que no son los suyos. Si el autor crea una novela que se ubica en el norte, donde la climatología es más fría que la que está habituado, por ejemplo. Pueden parecer minucias, pero quizás su personaje vista en bermudas y camiseta de mangas cortas, porque así lo requiere la trama. Eso no es que sea una ropa ideal para el clima de Galicia. Sin embargo, el autor lo pasa por alto y puede que lo lea alguien que sí sea de esa zona y no pueda evitar soltar una carcajada al encontrar incongruencias con la trama. La vestimenta y la climatología es un ejemplo básico y muchos autores se percatan de ello, pero existen otros como las costumbres, política y cultura que son más difíciles de identificar si no se ha visitado y profundizado en la zona donde se quiere realizar dicha trama.
Otro ejemplo podría ser que el protagonista se encuentre en Roma, sentado frente a la Fontana di Trevi, en una terraza comiendo un navette. Espera, el navette es de origen francés, ¿no sería mejor estar comiendo una pizza prosciutto? Bueno ahora que lo pienso, frente a la fuente no hay sitio para sentarse, no hay terrazas ni mucho menos una vista agradable llena de turistas y tipos con cámaras queriendo sacarte los cuartos. No se puede recrear una escena en un sitio que es mundialmente conocido sin echarlo a perder por detalles como estos.
Si has estado en un lugar muy conocido, no tienes que sentirte en la obligación de plasmarlo en tu historia, solo dará la sensación de que quieres faldar de conocer mundo y el lector estará al acecho para encontrar incongruencias en tu texto.
Lo que se consigue es que el lector más atento pueda afirmar que el autor nunca ha estado en esa zona, que no tiene ni idea. Es una pena, porque se pierde la magia de la narrativa y solo se centrará en los errores que encuentre por el camino.
¿Cómo evitar errores de estilo en escritores noveles?
- Si la novela es de Ciencia Ficción esto puede ser resuelto al instante, porque la CF es eso, fantasía y esta todo permitido, o casi todo. Pero no intentes mezclar realismo con fantasía, no suele salir muy bien.
- No recrear historias en ciudades que no se conocen. Mucho menos en un país que no se ha visitado y no se tiene un mínimo de cultura de esa zona.
- Evitar recrear escenas en lugares que sean patrimonio, como pueden ser edificios, esculturas y maravillas del mundo moderno. No es aconsejable, a menos que hayas ido docenas de veces y lo conozcas bien. Es casi inevitable no dar datos erróneos que serán fácilmente identificado por los más minuciosos y aficionados a viajar.
- El consejo más lógico es hablar sobre zonas que conozcas. No es necesario que se hable de la ubicación exacta, muchas historias ocurren en lugares recónditos de la tierra y sin saber las coordenadas exactas funcional perfectamente. Lo más básico es ubicar el país, que suele ser donde vive el mismo autor y no se le da demasiada importancia en la trama.
Moraleja: Evita escribir historias en lugares que no conoces.
2. Usar mal el diccionario de sinónimos
Es habitual, cuando se empieza a escribir, querer añadir palabras que suenen cultas para dar un toque intelectual a un texto. Se echa mano del diccionario de sinónimos, para buscar una palabra que suene bien y así querer darle un toque más profesional. El problema es que ni el lector ni el escritor saben qué significa eso.
Cuando buscas un sinónimo, hay que tener en cuenta que tengan el mismo significado y no cambien el sentido de la oración. Unos sinónimos dan sensaciones más intensas o vienen a referirse a otra cosa que no se adapta con lo que se está escribiendo. Existen ejemplos claros donde vemos el significado:
- Era una noche oscura donde no podía verse a un palmo de distancia.
En este ejemplo la noche es oscura, luego dejamos claro que no podía verse absolutamente nada. Puede sonar redundante y muy cliché, pero hacemos hincapié en que es una noche cerrada y que no se ve nada a su alrededor.
Esta frase no está bien planteada para mi gusto, pero es un ejemplo del que puedo sacar un buen contenido. El problema inicial es que «noche oscura» se identifica como un epíteto. El adjetivo «oscura» resulta innecesario, porque el sujeto ya recoge la información necesaria y sabemos que la noche de por si es oscura. Pero en las modificaciones siguientes veremos que el adjetivo es necesario para dar un énfasis a la oscuridad de esa noche.
Si queremos hacer énfasis en cómo es la noche, podríamos modificar el adjetivo por uno que nos de más información.
- Era una noche tenebrosa donde no podía verse a un palmo de distancia.
En este caso, el adjetivo hace referencia a la oscuridad, pero cubierta de tinieblas. Debido a esta modificación la parte final de la oración está de más, ya que el adjetivo tiene la fuerza suficiente para describir cómo era la noche. Se entiende que no se podía ver a un palmo de distancia. En este caso se podría omitir esa parte y añadir algo de descripción a la escena, o lo poco que los personajes puedan llegar a identificar en ese escenario tan sombrío, algo que refuerce el adjetivo «tenebroso».
- Era una noche tenebrosa, lo poco que se distinguía eran los candiles en las fachadas, que desprendían una luz titilante con el propósito de desvanecerse en la gélida noche.
En este último ejemplo he usado varios sinónimos que se adaptan a las sensaciones que deseo transmitir. La luz titilante da sensación de debilidad y temblor, que es justo como se siente esa noche. Luego se hace referencia a que la noche es «muy fría», pero escribir eso sería pobre en vocabulario. Sin embargo, «gélido», según la RAE, es un adjetivo que significa «muy frío», por lo que escribes dos palabras en una y evitas emborronar el texto.
Si te interesa lo mencionado en el párrafo anterior puedes mejorar tu vocabulario evitando el adverbio «MUY» por un adjetivo que se adapte a lo que quieres transmitir. Consulta mi entrada con más información: Mejora el Vocabulario en tus Novelas
Lo más importante al final es; no intentar quedar de cultos, no usar palabras que no se saben usar y que no conozcas.
3. Usar los clichés
No hacer uso de frases ya usadas mil veces antes. Situaciones y actitudes de los personajes que ya se han visto en otras historias. Hay que ser diferente en ese sentido. Tener autocrítica con lo que se escribe y saber deducir qué está sobrando ahí.
En el punto anterior vimos una frase que está trilladísima, «no podía verse a un palmo de distancia». Quizás no tan exacta como esa frase, pero lo que estoy seguro es que se ha usado esa expresión un millón de veces o más. Lo que hace que tu texto no se diferencie de cualquier otro. Son frases tan usadas que generan una expresión compuesta en si misma. No tienen un fuerte significado y no aportan valor al escrito.
- Era una noche oscura donde no sería capaz de distinguir delante de mi un ganso de una gallina.
Esto podría ser una hipérbole, donde se exagera la realidad para dar un toque cómico y evitar así el uso de un cliché. Además, sustituimos el «tenebrosa» anterior por «oscura», porque la primera es demasiado seria para añadir un toque tan cómico. Pierde toda su fuerza con esas similitudes. Todo depende del estilo de narrativa y de si tu texto puede permitir este tipo de lenguaje, o de o contrario debes buscar un toque más formal como en el ejemplo del punto anterior.
- Era una noche tenebrosa, lo poco que se distinguía eran los candiles en las fachadas, que desprendían una luz titilante con el propósito de desvanecerse en la gélida noche.
Este ejemplo es más formal y también se evita el uso de un cliché, pero recuerda el epíteto de antes. La idea principal de este punto es evitar el uso de los clichés con algo más propio, dar un toque que sea personal y que los lectores puedan identificarlo como una marca. Sin duda, uno de los mejores consejos para evitar errores de escritura de novatos que puedo ofrecerte.
4. Usar adverbios terminados en -mente
El uso excesivo de adverbios acabados en -mente no aportan nada más a esa oración en realidad. Sin embargo, emborronan y dificultan la lectura.
Muchos escritores están de acuerdo en esto. Incluso Stephen King lo ha dicho en innumerables ocasiones, hasta lo plasmó en su libro Mientras Escribo, como una de esas odiosas costumbres de los escritores.
Desconfía del adverbio. Recordarás, por las clases de lengua, que el adverbio es una palabra que modifica un verbo, adjetivo u otro adverbio. Son las que acaban en -mente. Ocurre con los adverbios como con la voz pasiva, que parecen hechos a la medida del escritor tímido. Cuando un escritor emplea la voz pasiva, ésta suele expresar miedo a no ser tomado en serio.
Mediante los adverbios, lo habitual es que el escritor nos diga que tiene miedo de no expresarse con claridad y de no transmitir el argumento o imagen que tenía en la cabeza. Examinemos la frase «cerró firmemente la puerta». Reconozco que no es del todo mala (al menos tiene la ventaja de un verbo en voz activa), pero pregúntate si es imprescindible el «firmemente». Me dirás que expresa un grado de diferencia entre «cerró la puerta» y «dio un portazo», y no es que vaya a discutírtelo… pero ¿y el contexto? ¿Qué decir de toda la prosa esclarecedora (y hasta emocionante) que precedía a «cerró firmemente la puerta»? ¿No debería informarnos de cómo la cerró? Y, si es verdad que nos informan de ello las frases anteriores, ¿no es superflua la palabra «firmemente»? ¿No es redundante?Mientras Escribo de Stephen King.
En estos casos lo ideal sería buscar una palabra similar o incluso la misma palabra sin ese prefijo, porque viene a significar lo mismo. Incluso, como dice la cita, no es necesario el adverbio si las frases anteriores dejan clara la acción y así evitar sonar redundante. Un ejemplo claro sería el siguiente:
- El niño corría
rápidamentepor las callejuelas. - El niño corría rápido por las callejuelas.
- El niño corría raudo por las callejuelas.
En los ejemplos del niño se puede ver que es viable sustituir el adverbios acabado en -mente por el adjetivo, o incluso por un sinónimo que venga a significar lo mismo. Hay que recordar el punto 2, es importante saber el significado del sinónimo que se vaya a utilizar, para que no se modifique el sentido de la oración. Cambiando el adjetivo por raudo da un sentido de mayor efusividad a ese niño corriendo por las calles, como si alguien estuviese persiguiéndolo. Aquí es donde debes preguntarte qué sensación quieres transmitir al lector.
Es aconsejable que solo se usen adverbios en el diálogo en ocasiones muy especiales, y solo si no se pueden evitar.
5. No haber leído tu género
El error de no leer dentro del género que se quiere escribir es muy común entre los autores noveles. Las personas somos un cúmulo de experiencias. Leer el género te permite familiarizarte y entender cómo funcionan. Ya que son más que una introducción, nudo y desenlace.
Los beneficios de leer el género del que se quiere hablar son más que notables. Sumergirte en el género te hace descubrir nuevas formas de contar historias, recrear personajes icónicos y construir tramas inspiradoras.
No es negativo comparar tu trabajo con el de otros autores, así podrás identificar qué aspectos debes mejorar y en qué podrías sobresalir en tus historias. Es sabido que los lectores esperan ciertas cosas de un género en particular. Si tu obra no cumple con esas expectativas, puede que no conecte con ellos y lo peor de todo, que no vuelvan a comprar un libro con tu nombre en la portada, por esa sensación amarga de tu anterior novela.
Uno de mis apuntes más subrayados en mi bloc de notas es; si tu historia habla de «asesinos en serie» no metas «una historia de amor con boda». No es lo que busca el lector. Eso es típico de una película de Hollywood.
Por último, es importante no limitarse a un solo autor o subgénero. Explora diferentes estilos y perspectivas. Si te gusta la fantasía no solo te centres en obras de Tolkie, por ejemplo.
Las notas a tener en cuenta.
- Presta atención a cómo los autores construyen sus historias, desarrollan sus personajes y crean tensión en la trama. Ten muy presente los cliffhanger.
- Anota las ideas que te inspiren y las técnicas que te parezcan interesantes. Encontrarás algunas que puedan ajustarse a tu narrativa tarde o temprano.
6. No investigar las editoriales a las que contactas
Dejando a un lado los errores de escritura, ahora pasamos a cuando la novela ya está concluida y es la hora de buscar dónde publicarla. Otro trabajo arduo y no menos importante que el de escribir una historia.
Ten presente que cada editorial tendrá un estilo y buscan géneros literarios específicos. Hay editoriales que se centran en la fantasía y CF y no aceptan poemarios o novelas de terror. Cabe la posibilidad de que la editorial sí acepte tu género, pero sus novelas publicadas la mayoría son de CF, entonces tu thriller psicológico y de suspense no tiene cabida en este lugar, porque los lectores buscan CF en esta editorial y pocos se interesarán por el género de detectives o novela negra.
La alterativa definitiva
¿Cuál es la alternativa a las editoriales si ya tiraste la toalla? La auto publicación. Puedes convertirte en un autor independiente y no depender de nadie que te publique, porque tu novela será auto publicada, si cumple con unos mínimos.
Tu mejor aliado en estos casos sería Amazon KDP. Es un apartado dentro del mismo Amazon que te permite publicar tus libros, del género que sea, para así venderlos al público y llevarte una parte de los beneficios. Amazon se encargaría de todo y es un modelo de venta Print of Demand, es decir, no se produce stock hasta que se realice una venta, por lo que el coste inicial el mínimo.Además, si tú compras tu propio libro te saldrá más económico, por si quisieras venderlo por tu cuenta, sin deberle nada a nadie. Aquí entraría en juego si deseas hacer publicidad creando anuncios en Amazon, Meta o Google, si creas contenido en redes sociales y pagas por publicidad a influencers o si tienes una página web y creas contenido en relación a tu libro para aparecer en los motores de búsqueda con un poco de SEO.
Esta es una alternativa más que recomendable para nuevos escritores que quieren probar suerte en el mundo de la literatura y no encuentran dónde ser publicados. Lo más importante siempre es saber observar dónde encajaría tu novela.
7. Creer que el mundo «te debe algo»
Trabajar duro y esforzarse te hace mejorar como escritor, pero no necesariamente te dará el éxito o tendrá la aceptación que tú crees que merece. Cuando uno se esfuerza en crear algo suele tener la sensación de que debe ser recompensado por ello y no es capaz de aceptar un fracaso. Este pensamiento tiene un notable impacto en la forma de ver las cosas, si todo sale mal es probable que se abandone la idea de seguir escribiendo, porque no se recibió ni un mínimo de interés por lo que se publicó.
En la vida no siempre el esfuerzo es recompensado y la mayoría de escritores ahora mundialmente conocidos lo saben bien. Muchos como J.K. Rowling estaba en la ruina antes de escribir Harry Potter y fue ahí cuando su vida como escritora empezó a ver los frutos.
Podría escribir un artículo entero de casos de éxito, pero no lo veo necesario. La idea aquí es que te olvides de ese pensamiento de acción y recompensa, porque no funciona así el mundo de la literatura. Por desgracia se necesita vocación para seguir escribiendo incluso cuando no se tienen ganas, porque algún día se verán los frutos de todo ese tiempo dedicado. Has de saber que no son frutos inmediatos y que requieren de tiempo para poder verse.
El consejo más práctico que puede ofrecerte es el siguiente; si tú crees en lo que estás haciendo no te detengas y sigue creando. Seguramente el primer libro no lo lea nadie, ni el segundo tampoco, no te rindas por ello, pulirás y perfeccionarás hasta encontrar tu sitio, donde se te reconozca de una vez el esfuerzo dedicado. Estos han sido mis consejos para evitar errores de escritura de novatos que espero que te eviten muchos quebraderos de cabeza.
Descubre los conceptos que salvarán tu escritura
Conoce los conceptos más importantes a tener en cuenta a la hora de escribir y evita errores innecesarios en tu escritura. Cliffhanger, foreshadowing, infodumping, red Harring…


Pingback: Inseguridades a la hora de escribir - Jesús Corrales Ríos