A la hora de escribir tus historias existen prácticas que haces y pasas por alto. Hay conceptos importantes en la escritura literaria de novelas que no deben de dejarse de lado, porque pueden entorpecer nuestras historias y a los lectores no les sentará nada bien. Esto lista está titulada con términos puramente anglosajones, porque así hemos heredado estos conceptos, pero es vital hacerte conocedor de sus significados, para salvar tu escritura.
Aquí te traigo una serie de conceptos que salvarán tu escritura literaria y que deberías saber:
Cliffhanger
Es una técnica narrativa que se usa para dejar una escena o final de un capítulo sin concluir de manera intencionada. Se deja incompleta en un momento de gran tensión para generar un suspense, que es ideal y casi necesario para hacer que el lector se interese por cómo acabará ese acontecimiento.
Yo diría que es de uso casi obligatorio, porque es una de las formas más utilizadas para mantener al lector pegado a la historia, con ganas de saber qué sucederá ahora. Dejando esa escena en un punto álgido garantizas que la acción no quede parada en ningún momento.
Un ejemplo de final de capítulo con cliffhanger sería el siguiente:
Me volví hacia la casa. En una de las ventanas del piso superior había un rostro. Una cara fea, una cara anciana apretada contra el cristal; me miraba. Sentí un extraño e inexplicable escalofrío de miedo.
No oí los pasos detrás de mí hasta que fue demasiado tarde. Se oyó un golpe, un topetazo sordo, y sentí un latigazo de dolor en la nuca.
Todo se volvió negro.
La paciente silenciosa de Alex Michaelides.
El Efecto Zeigarnik dice que cuando una actividad se interrumpe puede ser recordada más fácil. Por eso se recomienda usar el «cliffhanger» al final de cada capítulo. Incluso crear uno pequeño al final de cada escena a modo de mini novelas.
Algo que no todo el mundo tiene en cuenta es que en un capítulo puede haber varias escenas diferentes. Lo ideal es que cada escena funcione por si sola, como si se tratasen de «mini novelas» con interrupciones de suspense que dejen al lector con ganas de seguir.
Dónde se puede usar esta técnica en una novela?
- Al final de una escena, sin necesidad de que sea al final de un capítulo.
- Justo antes de terminar un capítulo. Casi obligatoria para que el lector quede atrapado en la trama y quiera saber más.
- En el final del libro. Ojo, no se debe dejar una historia incompleta. Puede crearse un final ambiguo, en el cual se da lugar a estipulaciones de una segunda entrega. También puede que el final sea cerrado, pero ocurra algo inesperado que de expectativas de que habrá una continuación.
Deus ex machina
Se refiera a esa situación, en la que un elemento externo resuelve la historia sin seguir su lógica interna. Su traducción sería algo así como; «el dios que baja de la máquina». Por lo normal, suele representarse como un personaje que aparece y rompe con todo lo establecido. Esta forma de resolución convertirá cualquier trama en irrelevante.
¿Por qué algunos escritores hacen uso del «Deus Ex Machina»? Suele ser por motivo de un desarrollo pobre de la trama. El escritor se saca de la manga algún elemento externo que resuelve el conflicto para no dejarlo sin terminar. Estaremos de acuerdo que no es una manera muy inteligente de resolver una trama. El autor debe ser previsor y saber de antemano cómo resolver el problema planteado. Es su obligación máxima saber cómo acaba la historia antes de concluirla, de lo contrario aparecerá esta situación tan insatisfactoria. que dejará con mal sabor de boca a cualquiera que tenga la osadía de leer su obra.
Por lo general, suelen verse en historias de CF, donde al parecer funciona muy bien el lema de «todo es posible».
¿Cómo evitar este problema?
- Los personajes deben solucionar sus conflictos en la trama, no un personaje sorpresa que apareció de la nada. Que el lector no tenga la sensación de que te has cansado de pensar en algo más lógico.
Foreshadowing
Dicho de otra forma, es la anticipación, de forma sutil, de lo que acontecerá más adelante en la historia. Es la forma que tienen los escritores de «dejar caer» pistas sobre lo que va a ocurrir en la trama, para que el lector hile y luego todo lo anterior tenga sentido.
Es una técnica sumamente útil para jugar con la narrativa e involucrar al lector a que esté atento de los acontecimientos. Crea unas fuertes expectativas que se deben defender con una buena estructuración.
Entonces, ¿por qué es importante implementar el foreshadowing? He comentado antes que da juego a la narrativa e involucra al lector, pero además, esta técnica da la posibilidad de organización, porque son pinceladas que están medidas desde un primer momento, de forma que enlazan acontecimientos y da sentido a la historia. Cuando un lector descubre y enlaza términos hace que esté más atento a la historia, por si lo que dice un personaje fuese algo relevante de lo que ocurrirá en el siguiente capítulo.
Todo parecen ser ventajas, pero está claro que hay que saber cuándo y dónde usar esta técnica. Se busca que tengan sentido en el relato. Debe de haber credibilidad, no espontaneidad. Seguir un orden lógico y que cada cual haga lo que tenga que hacer, porque así lo requiere la historia. No se deben buscar giros inesperados «sacados de guion», solo para impresionar al lector, porque hace el efecto contrario.
Si en una secuencia, un personaje suelta un presagio que pone en peligro a los demás personajes y los prepara, ¿por qué no debería ocurrir eso o algo similar? No tiene sentido decir y que luego suceda algo totalmente contrario, eso choca demasiado y es una práctica que no tiene sentido. El hecho de hablar sobre algo que finalmente no va a ocurrir da la sensación de que la historia esta incompleta.
Resumiendo el párrafo anterior; si en la introducción se hace referencia a un acontecimiento, ese acontecimiento debe llevarse a cabo. Si no es así, ¿para qué mostrarlo entonces? No tiene sentido. Si al inicio describimos a un personaje que lleva una pistola en la bota del zapato, esa pistola debe ser disparada en algún momento.
Infodumping
Este es uno de esos términos extraños y del que quizás nunca hayas oído hablar, pero en la práctica estoy seguro que lo has visto más de una vez en novelas, o en la tuya misma. En palabras más entendibles, yo lo llamaría «aquí hay demasiada información» que es justo la sensación que da cuando se encuentra una situación de este estilo.
Este término hace referencia a la forma en la que se da la información en la narrativa. Es fácil caer en el infodumping, porque hay momentos en los que se quiere dar una información que es necesaria para entender los sucesos de la historia y hay que plasmarla de alguna forma. El peligro es que, sin caer en la cuenta, esto se puede hacer pesado para el lector si no se añade de una forma ligera.
El exceso de información es un problema, porque ralentiza el ritmo de la lectura. Cuando un personaje relata un diálogo de 30 líneas explicando el lore de lo que les acontece, el lector tendrá la sensación de «aquí hay demasiada información» y acabará por no entender nada. Por ello, perderá el hilo de la historia y eso es algo que no aconsejo que ocurra. Esta situación crea una sensación amarga, el lector nota que esa información está ahí para que él la capte y entienda cosas que no se han explicado antes. «¿Por qué no lo ha dicho antes de forma más pausada y entendible?, ¿por qué tiene que darme toda esta información de golpe?»
Muchos escritores sienten la necesidad de soltar párrafos y párrafos si creen que en ese punto de la historia el lector no tiene la suficiente información para continuar. Aquí es donde debes tú, como escritor, hacer un parón y preguntarte: ¿Dónde debería haber metido toda esta información? Quizás lo más ideal hubiese sido mostrarla a modo de diálogos o como acotación del narrador tiempo atrás, calentando el ambiente para el capítulo que acontece esa secuencia.
Para evitar el infodumping es importante preguntarte si esa información que precisas dar es relevante o solo quieres añadir profundidad a la historia, como si de una trilogía al estilo de «El Señor de los Anillos» se tratase. Si es una información que no aporte mucho a la trama actual es recomendable suprimirla o acotarla, lo que veas más conveniente. Sé sincero contigo y actúa como un corregidor de texto.
El consejo más sincero que puedo darte en este apartado es; evita que el lector pierda la inmersión. Todo aquello que pueda sacarlo del trance de la lectura es conveniente desecharlo.
Finalizando, te indico los lugares donde deberías tener más cuidado, porque es donde más probable caigas en el infodumping.
- En la introducción, es decir, en el inicio de la novela, más concretamente en las primeras páginas. No es necesario dar tanta información de forma inicial, que vaya fluyendo.
- En las descripciones, ya sea de un personaje, de un lugar o de un acontecimiento que ha ocurrido o va a ocurrir. Si no es una información relevante puedes acortar.
- Momentos antes del clímax, justo antes de la bomba final, donde se siente la necesidad de dejarlo todo preparado para el desenlace. Eso es algo deberías de haber explicado mucho antes, no justo ahora.
Red Harring
Traducido al castellano de una forma no literal; se denomina como «pista falta» y su definición ya da una idea de qué significa. Esta mala práctica se utiliza para despistar y desviar la atención del lector de lo verdaderamente importate con otros acontecimientos que son falsos. El fin es que el lector sea sorprendido con el giro de guion y sea algo totalmente inesperado para él. ¿Qué ocurre? Que el efecto que puede llegar a transmitir es de desaprobación.
El red harring es una práctica que muchos escritores importantes usan en sus historias. También se puede ver reflejado en películas y series. El problema aquí reside en que muchos autores no usan bien este recurso. Por ejemplo, en relatos sobre crímenes y detectives, suelen añadir personajes intencionadamente para que el lector crea que, por la forma de actuar de este, ese debe ser el principal sospechoso del crimen, cuando en realidad solo está ahí para despistar y el verdadero asesino es un personaje que pasaba totalmente desapercibido. ¿Qué ha ocurrido aquí? El lector no ha tenido tregua para poder averiguar quién era el asesino y puede sentirse estafado en ese sentido, porque esas pistas falsas estaban ahí solo para llegar a sorprenderlo al final con ese giro argumental. No creo que sea una buena idea.
Sim embargo, esta práctica puede llegar a buen puerto si en lugar de pistas falsas, añadimos situaciones que quiten importancia a las verdaderas pistas, dejando en duda la palabra de algunos personajes y creando desconfianza en ellos. La pista verdadera está ahí y el lector puede juzgar por si mismo, pero se está poniendo en duda para quitarle peso. A esto se le llama atenuación, y es una técnica narrativa que recomiendo usar en lugar del red harring.
En conclusión, con pistas verdaderas, pero de dudosa veracidad, el lector puede sentirse más satisfecho que con una pista falsa de simple relleno. Ya solo depende de su astucia y de su capacidad de hilar esa información con todas las pistas anteriores que le hayas puesto por bandeja.
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